En este artículo te explicamos de forma clara cómo funciona un desfibrilador y cómo usar un DEA paso a paso, especialmente en entornos empresariales y lugares de trabajo.
¿Qué es un desfibrilador externo automático (DEA)?
Un DEA (Desfibrilador Externo Automático) es un dispositivo médico diseñado para ayudar a salvar vidas en caso de paro cardíaco.
Su función principal es analizar el ritmo cardíaco de la persona y, si detecta una arritmia grave, administrar una descarga eléctrica controlada para intentar restablecer un ritmo normal.
Contar con un desfibrilador en la empresa o en cualquier espacio con afluencia de personas es una medida clave de seguridad y prevención. Anticiparse a las emergencias equipando tu negocio con un DEA puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
¿Cómo funciona un desfibrilador paso a paso?
En un paro cardíaco, el corazón puede sufrir un trastorno eléctrico que impide que bombee sangre de forma eficaz. Aquí es donde entra en juego el desfibrilador externo automático.
El funcionamiento básico de un DEA es el siguiente:
- Monitorización del ritmo cardíaco
- El desfibrilador analiza el ritmo cardíaco mediante electrodos adhesivos colocados sobre el pecho de la persona.
- Análisis automático
- El dispositivo evalúa si el ritmo cardíaco es desfibrilable (es decir, si una descarga puede ser útil).
- El usuario no tiene que interpretar nada: el DEA lo hace de forma automática.
- Indicación de descarga
- El desfibrilador indica claramente, mediante mensajes de voz y señales visuales, si es necesaria una descarga eléctrica.
- Administración de la descarga
- En los desfibriladores totalmente automáticos, el equipo administra la descarga por sí mismo.
- En los semiautomáticos, el dispositivo indica cuándo pulsar el botón de descarga.
La mayoría de los desfibriladores profesionales del mercado son totalmente automáticos, por lo que la persona que reanima puede concentrarse en realizar la RCP (reanimación cardiopulmonar), mientras el DEA se encarga de las descargas cuando son necesarias.
Por este motivo, un desfibrilador en el lugar de trabajo puede ser crucial cuando una persona sufre un colapso por paro cardíaco. Lo ideal es que el DEA esté instalado en un lugar visible, señalizado y de fácil acceso, para que siempre esté a mano en caso de emergencia.
Cómo usar un desfibrilador: guía práctica para no expertos
La mayoría de las personas nunca han tenido que usar un desfibrilador, así que es comprensible que exista cierta preocupación o miedo. La buena noticia es que usar un desfibrilador es sencillo, ya que el equipo te guía durante todo el proceso con instrucciones verbales y visuales.
A continuación, te explicamos cómo utilizar un desfibrilador paso a paso:
- Valora la situación y comprueba la respiración
- Coloca a la persona boca arriba sobre una superficie firme.
- Abre la vía aérea inclinando la cabeza hacia atrás y elevando la mandíbula.
- Observa, escucha y siente si hay respiración normal.
- Si la respiración es anormal o está ausente, actúa de inmediato.
- Llama al 123 y pide el desfibrilador
- Pide a alguien que llame al 123 y que otra persona vaya a buscar el desfibrilador (DEA).
- Si estás solo, llama tú mismo al 123 y sigue las indicaciones del operador.
- Mientras llega el desfibrilador, es fundamental iniciar la RCP.
- Inicia la RCP hasta que llegue el DEA
- Comienza la reanimación cardiopulmonar (RCP) con compresiones torácicas en el centro del pecho.
- Alterna compresiones y ventilaciones según las recomendaciones que conozcas o las indicaciones del servicio de emergencias.
- Continúa hasta que el desfibrilador esté disponible.
-
- Enciende el desfibrilador y sigue las instrucciones
Si utilizas un desfibrilador CardiAid, por ejemplo, se encenderá automáticamente al abrir la tapa.
En cualquier caso:
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- Enciende el DEA si no se activa solo.
- Escucha con atención las instrucciones verbales y observa las indicaciones visuales del equipo.
- El desfibrilador te dirá exactamente qué hacer en cada momento.
- Descubre el pecho y coloca los electrodos
- Retira la ropa del pecho del paciente.
- Si es necesario, utiliza las tijeras del botiquín para cortar la ropa.
- Abre el paquete que contiene los electrodos del desfibrilador.
- Retira la película protectora de un electrodo y colócalo sobre el pecho desnudo, siguiendo el dibujo del envase.
- Haz lo mismo con el segundo electrodo, colocándolo en la posición indicada.
- Una correcta colocación de los electrodos es clave para que el DEA pueda analizar el ritmo cardíaco.
- Deja que el DEA analice el ritmo cardíaco
- Una vez colocados los electrodos, el DEA comienza a analizar el ritmo cardíaco de forma automática.
- No toques al paciente durante el análisis.
- El desfibrilador te indicará claramente si es necesaria una descarga.
- En los modelos totalmente automáticos, la descarga se administra sola. En los semiautomáticos, te pedirá que pulses un botón cuando sea seguro hacerlo.
- Sigue las indicaciones y continúa con la RCP
- Después de la descarga (si es necesaria), el desfibrilador te seguirá guiando verbalmente:
- Te indicará cuándo reanudar la RCP.
- Te marcará el ritmo de las compresiones.
- Te dirá cuándo detenerte para volver a analizar el ritmo cardíaco.
- Continúa con la RCP y sigue las instrucciones del DEA hasta que:
- Llegue la ambulancia y el personal sanitario se haga cargo, o
- El desfibrilador te indique que no toques al paciente y los servicios de emergencia estén presentes.
Diferencias entre modelos de desfibriladores
Es importante tener en cuenta que existen muchos modelos de desfibriladores en el mercado y que su funcionamiento puede variar ligeramente:
Algunos son totalmente automáticos.
Otros son semiautomáticos.
La interfaz, los mensajes de voz y los iconos pueden ser diferentes.
Por eso, aunque el procedimiento general es similar, es recomendable familiarizarse con el manual de usuario del desfibrilador que tengas en tu empresa o entorno.
Conocer el equipo con antelación aumenta la confianza y reduce el tiempo de reacción en una emergencia.
Conclusión: un desfibrilador es sencillo de usar y puede salvar vidas
Aunque al principio pueda imponer respeto, usar un desfibrilador es más fácil de lo que parece.
Los desfibriladores externos automáticos (DEA) están diseñados para que cualquier persona, incluso sin formación sanitaria avanzada, pueda utilizarlos siguiendo las instrucciones del dispositivo.
Equipar tu empresa o lugar de trabajo con un desfibrilador y formar al personal en RCP y uso básico del DEA es una inversión en seguridad que puede salvar vidas en caso de paro cardíaco súbito.