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Viernes 13 y seguridad: 5 supersticiones que ponen en riesgo tu negocio (y qué hacer en su lugar)

La mala suerte no es el viernes 13... sino cómo gestionas la seguridad.

El problema es que, a diferencia de las supersticiones inocentes, estas creencias pueden dejar a tu empresa expuesta a robos, fraudes o incidentes operativos muy costosos.

En este artículo desmontamos algunas de las supersticiones más comunes en seguridad física y electrónica, tanto en pymes como en grandes empresas, y las aterrizamos en soluciones reales: diseño basado en riesgos, tecnología bien utilizada, monitoreo profesional 24/7 y procesos claros.

Cuando la seguridad se gestiona por creencias y no por datos

Muchas decisiones de seguridad todavía se toman desde la intuición:

  • “Pon más cámaras”.
  • “Contrata más vigilantes”.
  • “A nosotros nunca nos ha pasado nada”.

Son frases que tranquilizan, pero no necesariamente protegen.

En un contexto de:

  • Bandas organizadas más profesionales.
  • Nuevas técnicas de hurto y fraude (por ejemplo, bolsas de Faraday en retail).
  • Mayor dependencia de la tecnología y de la trazabilidad.
  • Exigencias crecientes de clientes, aseguradoras y normativas.

seguir confiando en supersticiones es, en sí mismo, un riesgo.

La buena noticia: hoy existen soluciones escalables y medibles:

  • Videovigilancia en la nube.
  • Vigilancia remota y SOC 24/7.
  • Control de accesos y analítica de vídeo.
  • Políticas de acceso limitado y trazabilidad.
  • Formación en amenazas internas y prevención de pérdidas.

La clave está en pasar de la cantidad a la calidad, y de la reacción a la prevención.

5 Supersticiones de seguridad que debes abandonar (y qué hacer en su lugar)

Superstición 1: “Cuantas más cámaras, más seguro estoy”

La escena es conocida: almacenes, tiendas o centros logísticos “llenos de cámaras” que nadie mira, con ángulos mal cubiertos y grabaciones que no aparecen cuando realmente hacen falta.
La creencia: la mera presencia de cámaras disuade y resuelve todo.
La realidad: las cámaras son solo una herramienta; su valor depende de cómo se integran y gestionan.

Lo que realmente marca la diferencia:

  • Ubicación estratégica: accesos, perímetros, zonas de carga/descarga, pasillos críticos, cuartos técnicos, cajas, zonas de picking.
  • Infraestructura sólida: grabación fiable (idealmente en la nube o con redundancia), buena calidad de imagen y retención adecuada según riesgos y requisitos legales.
  • Gestión activa: monitoreo remoto desde un SOC, rondas de vídeo programadas, verificación de alarmas, escolta remota en aperturas/cierres o cargas nocturnas.
  • Integración con otros sistemas: control de accesos, detección de intrusión, megafonía disuasoria y procedimientos claros de actuación.

Más cámaras sin gestión es como tener muchas cerraduras… y dejar la puerta abierta.
El enfoque profesional consiste en diseñar la videovigilancia a partir de un análisis de riesgos, dimensionar el sistema a lo que realmente se quiere proteger y conectarlo a un servicio que actúe en tiempo real.

Superstición 2: “Cuantos más guardas, mejor”

Otra creencia habitual es que la seguridad se mide en número de vigilantes: “si tengo muchos guardas, nadie se atreverá a hacer nada”.
La experiencia demuestra que no se trata de cuántas personas tienes, sino de qué pueden hacer y cómo están apoyadas por la tecnología y los procesos.

Un modelo moderno y eficiente combina:

  • Análisis de riesgos: entender qué activos son críticos y qué amenazas existen (intrusión, hurto interno, sabotaje, vandalismo, amenaza interna) y qué impacto tendría un incidente.
  • Servicios presenciales + remotos: vigilancia perimetral remota, rondas de vídeo, verificación de alarmas, escolta remota para aperturas/cierres o descargas sin personal propio.
  • Tecnología que multiplica la eficacia del vigilante:
    • Cámaras con analítica de vídeo (detección de intrusos, merodeo, objetos abandonados, accesos no autorizados).
    • Sistemas de intrusión y control de accesos con trazabilidad de quién entra, cuándo y dónde.
    • Megafonía disuasoria para intervenir en tiempo real ante una intrusión detectada.
  • Procedimientos claros y entrenados: qué hacer ante una intrusión, un incendio, un incidente interno o una sospecha de amenaza interna.

En lugar de “llenar de guardas”, el objetivo es tener el equipo adecuado, en los puntos adecuados, apoyado por tecnología y por un SOC que coordine la respuesta.
Así se cubre mejor el perímetro, los accesos y las zonas críticas, con un coste más predecible y un nivel de control mucho mayor.

Superstición 3: “Soy una pyme, a mí no me van a atacar”

Muchas pymes piensan que los robos organizados, el fraude o incluso los ciberataques son “cosas de grandes empresas”.
Esta falsa sensación de invisibilidad es peligrosa. Precisamente porque suelen tener menos medidas de seguridad, las pymes son un objetivo muy habitual.

Riesgos típicos en pymes:

  • Hurtos en tienda: desde pequeños robos hasta técnicas más sofisticadas, como el uso de bolsas de Faraday para evitar sistemas antihurto.
  • Robos en almacenes exteriores sin protección perimetral ni vigilancia remota.
  • Intrusiones en horarios de cierre, aprovechando puntos ciegos o sistemas obsoletos.
  • Manipulación de mercancía en zonas de picking, dársenas de carga o áreas sin supervisión.

Soluciones escalables y asequibles:

  • Videovigilancia en la nube con acceso remoto y monitoreo profesional.
  • Sistemas antihurto (EAS) bien diseñados, que pueden reducir la pérdida por hurto en torno a un 60 % y recuperar la inversión en pocos meses.
  • Control de accesos remoto para limitar quién entra a qué zonas y cuándo.
  • Vigilancia remota 24/7 que permite reaccionar ante intrusiones sin mantener personal presencial permanente.

Ser pequeño no te hace invisible. Pero sí te permite, con un diseño adecuado, implantar soluciones muy eficientes con un retorno claro en reducción de pérdidas y mejora del control.

Superstición 4: “Soy una gran empresa, los problemas son para los pequeños”

En el otro extremo, algunas grandes empresas confían en que su tamaño, su marca y sus recursos las hacen “intocables”.
Tienen sistemas, procedimientos y proveedores… y dan por hecho que con eso basta.

Sin embargo, las grandes organizaciones son un objetivo especialmente atractivo para bandas organizadas y ataques más sofisticados, tanto físicos como internos.

Sus retos son distintos:

  • Más superficie que proteger: naves, centros logísticos, oficinas, tiendas, aparcamientos, zonas exteriores.
  • Más puntos vulnerables: perímetros, accesos, zonas de carga/descarga, cuartos técnicos, oficinas, pasillos, vestuarios, áreas de alto valor.
  • Más procesos críticos:
    • Descarga y carga de camiones.
    • Movimientos de carretillas elevadoras.
    • Zonas de picking y playas.
    • Aperturas y cierres de centros, a menudo con personal reducido.

Además, aparece con fuerza el riesgo de amenaza interna: empleados o terceros con acceso legítimo que pueden usarlo para robo, fraude o incluso espionaje industrial.

Medidas clave:

  • Acceso limitado a instalaciones y sistemas, con cancelación inmediata de credenciales al finalizar la relación laboral.
  • Trazabilidad de accesos físicos y lógicos, y capacidad de seguimiento de actividades sospechosas.
  • Rotación de puestos en áreas sensibles para reducir el riesgo de abusos prolongados.
  • Formación específica en amenaza interna (“si ves algo, di algo”) para que mandos y equipos detecten señales tempranas.

Ser grande no te hace inmune; te obliga a profesionalizar la seguridad: integrar tecnología avanzada (analítica de vídeo, vallas virtuales, cámaras en elementos móviles), servicios remotos y presenciales, y un SOC que gestione eventos 24/7 con procedimientos claros y medibles.

Superstición 5: “Si nunca ha pasado nada, no hace falta cambiar nada”

“Llevamos años así y nunca hemos tenido un problema serio”.
Esta frase es una de las más peligrosas en seguridad.

Que no haya pasado nada no significa que no pueda pasar; solo significa que, hasta ahora, has tenido suerte… o que no se ha detectado.

Los riesgos evolucionan:

  • Nuevos métodos de hurto: bandas más organizadas, uso de tecnología para neutralizar sistemas antihurto, intrusiones más rápidas y planificadas.
  • Cambios en la operativa: más mercancía, más turnos, más proveedores, más subcontratas, más puntos de acceso.
  • Nuevas exigencias legales o de clientes: retención de vídeo, trazabilidad de accesos, cumplimiento de estándares de seguridad.

Por eso es clave revisar periódicamente el modelo de seguridad:

  • Actualizar el análisis de riesgos.
  • Revisar cámaras, coberturas y puntos ciegos.
  • Evaluar la eficacia de los sistemas de intrusión y control de accesos.
  • Revisar procedimientos y formación del personal, incluyendo concienciación sobre amenazas internas.
  • Valorar el paso de un modelo puramente presencial a uno híbrido (presencial + remoto) más eficiente y escalable.

La frase “aquí nunca pasa nada” suele decirse… hasta el día que pasa.
Y cuando pasa, la prevención siempre resulta más barata que el incidente.

Del viernes 13 a la seguridad basada en datos

Las supersticiones pueden ser divertidas para hablar de viernes 13, pero no para gestionar la seguridad de tu negocio.

Si quieres pasar de creencias a decisiones basadas en riesgos y datos, los pasos son:

  1. Revisar tus “supersticiones” internas: ¿estás midiendo la seguridad por número de cámaras o guardas, o por resultados?
  2. Solicitar un análisis de riesgos que te ayude a priorizar activos, amenazas y medidas.
  3. Diseñar una solución integral que combine videovigilancia, control de accesos, intrusión, servicios remotos y procedimientos claros.
  4. Conectar tu sistema a un SOC 24/7 que pueda monitorear, verificar y responder ante incidentes en tiempo real.

Cambiar la forma de pensar la seguridad es el primer paso para que el “mala suerte” deje de ser una excusa… y se convierta en un riesgo controlado.

Quieres romper esas supersticiones que ponen en peligro la seguridad de tu empresa

Este viernes 13 contactate con uno de nuestros especialistas y transforma la seguridad de tu negocio. 

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Para conocer nuestras ofertas laborales, visita nuestra sección de empleo en https://jobs.securitas.es/ssia/pais/colombia/3

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Los datos personales serán tratados de conformidad con lo establecido en la Ley 1581 de 2012, de conformidad con la Política de Protección de Datos de Securitas

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