Del hogar conectado a la seguridad profesional
La digitalización de la seguridad ha cambiado las expectativas de los usuarios finales y de los responsables de instalaciones. Ya no se trata solo de “tener una alarma”, sino de disponer de un sistema inteligente capaz de:
- Detectar intrusiones reales y reducir falsas alarmas.
- Integrarse con cámaras, iluminación, climatización y accesos.
- Ofrecer visibilidad y control remoto 24/7 desde una app.
En este contexto, el sensor de movimiento es el “sentido de la vista” del sistema. En soluciones profesionales como las de Securitas, estos sensores se combinan con videoverificación, domótica y conexión a un SOC (Securitas Operation Center) para ofrecer una respuesta temprana y eficaz ante cualquier incidente.
¿Qué es un sensor de movimiento y qué hace exactamente?
Un sensor de movimiento es un dispositivo capaz de detectar la presencia o el desplazamiento de personas u objetos dentro de un área determinada. En seguridad, los más habituales son los sensores PIR (infrarrojos pasivos) y los volumétricos, que detectan cambios en la radiación infrarroja emitida por el cuerpo humano o variaciones en el entorno.
En la práctica, ¿qué hace un sensor de movimiento?
- Supervisa de forma continua una zona (interior o exterior).
- Cuando detecta movimiento según sus parámetros configurados, envía una señal a la central de alarma.
- La central puede activar sirenas, enviar notificaciones, disparar cámaras (PIRCam) para videoverificación o ejecutar escenas domóticas (apagar luces, cerrar persianas, etc.).
En soluciones avanzadas, como la anti-intrusión de Securitas, estos sensores se integran con centrales de grado II, comunicación 3G/IP y cámaras IP, permitiendo que cada detección se gestione de forma inteligente desde el SOC, con informes, mantenimiento preventivo y actualizaciones de software.
¿Para qué sirve un sensor de movimiento en un hogar o negocio?
La utilidad de un sensor de movimiento va mucho más allá de la simple detección. En un entorno residencial o comercial, aporta valor en tres grandes áreas: seguridad, eficiencia energética y confort.
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Seguridad e intrusión
- Detección temprana de accesos no autorizados en zonas críticas (entradas, pasillos, almacenes, cavas, oficinas).
- Activación de sirenas interiores y exteriores para disuadir al intruso.
- Videoverificación inmediata mediante PIRCam o cámaras IP, lo que permite al SOC de Securitas confirmar si la alarma es real y enviar un vigilante mobile o fuerzas de seguridad.
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Eficiencia energética
Integrado con enchufes inteligentes, relés, dimmers y termostatos, el sensor de movimiento permite: - Apagar iluminación y climatización en zonas sin presencia.
- Activar escenas eco al cierre de la tienda: se arma la alarma, se apagan luces y aire acondicionado, se ajusta la temperatura.
Esto se traduce en reducción de costes operativos y una gestión más sostenible de la energía. -
Confort y automatización
En combinación con hubs domóticos y kits de Securitas (eco, confort, motor, tranquilidad, etc.), el sensor de movimiento puede: - Encender luces de paso automáticamente al detectar presencia.
- Activar cámaras para supervisar zonas sensibles.
- Integrarse con control de persianas, puertas de garaje y accesos, mejorando la experiencia del usuario y la operativa diaria.
Para un público B2B, esto significa procesos más eficientes, menos incidencias y una mejor experiencia tanto para empleados como para clientes.
¿Si tengo mascotas, se activa el sensor de movimiento?
Una de las preocupaciones más habituales, tanto en hogares como en negocios con presencia de animales (perros de vigilancia, mascotas en tiendas, etc.), es si el sensor de movimiento se disparará constantemente. La respuesta depende de la tecnología y de la configuración del sistema.
En soluciones profesionales como las de Securitas, se han desarrollado sensores y centrales específicamente diseñados para reducir la hiperactividad del sistema ante:
- Animales de hasta cierta altura (por ejemplo, 80 cm en detectores de exterior).
- Sombras, reflejos y movimientos de la calle.
Algunos puntos clave:
- Sensibilidad ajustable: los detectores permiten configurar niveles de sensibilidad y distancia de detección (por ejemplo, de 3 a 15 metros), de modo que se adaptan al entorno y al tipo de actividad esperada.
- Algoritmos de filtrado: la central y los sensores aplican lógica para diferenciar patrones de movimiento típicos de animales frente a los de una persona.
- Pruebas de campo: Securitas ha contrastado sus soluciones frente a otros fabricantes, comprobando una menor hiperactividad ante animales y movimientos irrelevantes, lo que se traduce en menos falsas alarmas.
En resumen: sí, es posible tener mascotas y un sistema de detección de movimiento sin que la alarma se dispare continuamente, siempre que se utilicen dispositivos profesionales, correctamente instalados y configurados por especialistas.
De la detección a la respuesta: cómo Securitas convierte el movimiento en seguridad real
Detectar movimiento es solo el primer paso. Lo que marca la diferencia en un entorno profesional es lo que ocurre después de esa detección. Securitas integra el sensor de movimiento dentro de un ecosistema completo:
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Central de alarma avanzada
- Centrales de grado II con comunicación3G/IP.
- Supervisión continua del estado de la central y de los detectores desde el SOC.
- Gestión de múltiples tecnologías: intrusión, CCTV, domótica, control de accesos.
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Videoverificación y análisis
- PIRCam y cámaras IP que se activan ante detección de movimiento.
- Envío de imágenes o vídeo al SOC para verificar si la alarma es real.
- Reducción drástica de falsas alarmas y capacidad de documentar incidentes (búsqueda de pruebas, filtrado por eventos, etc.).
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Intervención y servicio 24/7
- Conexión permanente con el Securitas Operation Center.
- Verificación presencial de activaciones cuando es necesario.
- En caso de alarma confirmada, envío de vigilante mobile con vehículo y medios de comunicación adecuados para asistencia in situ.
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Autonomía y cobertura en instalaciones temporales
Para emplazamientos temporales o remotos, Securitas ha desarrollado soluciones totalmente autónomas: - Detectores de exterior con baterías de larga duración (hasta 3 años) y comunicación de hasta 1.700 m en espacio abierto.
- Baterías orgánicas de zinc-aire con hasta 1 año de autonomía, ecológicas y de fácil reemplazo.
- Repetidores que amplían la cobertura radio hasta 35 km, con baterías de reserva de hasta 38 horas.
De este modo, el sensor de movimiento deja de ser un simple “dispositivo puntual” y pasa a formar parte de una arquitectura de seguridad robusta, escalable y gestionada de forma centralizada.